sábado, 3 de mayo de 2008

De humo en humo

Una capa de humo cubre la capital Argentina y gran parte del país. La humareda está manchando los cielos, ha llegado a Buenos Aires, y en La Plata, a 60 kilómetros de la Capital, hay puntos en los que no se ve nada al otro lado de la calle.

Estos incendios en pastizales muestran otra cara de la expansión de los cultivos de soja, que desplazan otras actividades, como la ganadería, a zonas marginales provocando pérdida de valiosos ecosistemas.

El Gobierno acusa a los agricultores de iniciar una quema masiva de pastos sin "racionalidad", mientras se multiplican las quejas ciudadanas por la falta de previsión de las autoridades ante un problema que comenzó hace días y se sigue agravando.

Mientras las acusaciones van y vienen, equipos de bomberos intentan combatir 292 focos de incendios, el mayor con un frente de 300 kilómetros, sin embargo la falta de visibilidad entorpece la tarea de los camiones y los aviones hidrantes. De hecho, fue la poca visibilidad la causa principal de dos graves accidentes múltiples ocurridos en la zona en los últimos días, que causaron nueve muertos y medio centenar de heridos.

Para evitar nuevos accidentes, el Gobierno mantiene el tráfico restringido en varias carreteras próximas a Buenos Aires, se limitó la actividad del puerto de la capital y de la terminal de ómnibus de Retiro. También se recargaron las medidas de seguridad en Aeroparque, que acumula retrasos por falta de visibilidad en las pistas.

Las autoridades y los agricultores realzan el tono de sus acusaciones, mientras se agranda el descontento de los ciudadanos, a la espera de una solución al problema que no dependa exclusivamente de un cambio en el rumbo del viento.

“Los lamentables hechos ocurridos en la Ruta Nº 9”, señalaron las organizaciones ecologistas de Rosario y Paraná, “dejan en claro una vez más la necesidad de revisar el uso que merecen nuestros humedales y la adopción de medidas urgentes”. Todos hablan de quién fue el culpable, los medios cubrieron la problemática pero no hablaron mucho sobre los procedimientos de prevención, sobre las consecuencias que trae este humo, que si bien no es tóxico, a la larga puede traer complicaciones.

Por lo tanto, es importante no olvidar los trastornos de salud que este incidente trae aparejado. Los individuos considerados de mayor riesgo son los pacientes con cardiopatías, enfermedades pulmonares, enfisema o asma, mujeres embarazadas, niños menores de 5 años y los mayores de 65 años.

Los síntomas en pacientes sanos pueden ser cefaleas, irritación ocular, rinitis, estornudos, vértigo, palidez, palpitaciones, náuseas y somnolencia. La Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Provincia de Bs. As, informa a los referentes de epidemiología, profesionales de la salud y comunidad en general, las siguientes recomendaciones:

-Informar a la población sobre los riesgos a la exposición de humo.

-Aumentar la capacidad de respuesta a los efectores asistenciales ante el aumento de consultas.
-Reforzar la vigilancia epidemiológica de los síntomas de las enfermedades respiratorias crónicas, bronquitis crónica, enfisema, insuficiencia respiratoria e insuficiencia cardiaca congestiva.