sábado, 7 de febrero de 2009

¡Especie en Peligro!

El Oso andino o frontino (Tremarctos ornatus) es la única especie de Úrsidos en América del Sur. Mediante una serie de exploraciones, realizada los últimos años en las Yungas (Salta y Jujuy) se determinó indirectamente su presencia en nuestro país. Gracias a los relevamientos de huellas, heces, marcas en los árboles o restos de vegetales comidos, así como de reportes de pobladores locales es que Argentina fue recientemente incluida en la Lista Roja de Especies Amenazadas de IUCN como país con distribución del Oso Andino.

Además, de constituir el Complejo Ecorregional Andes del Sur (Sur de Perú, Bolivia y últimamente Argentina); clasificación con fines de investigación y de conservación para la especie, desarrollada por la UICN y la World Conservation Society (WCS). Aunque, se ignora el tamaño de la población del juco, en el país, su población sería de muy bajas densidades.

Algunos datos sobre este “Gigante”

Segundo mamífero en tamaño de nuestro país: mide más de 2 metros y, el macho adulto, pesa aproximadamente 175 Kgs. Como casi todos los osos actuales es omnívoro, aunque su dieta habitual es preferentemente vegetal: bromeliáceas, frutos, bayas, bulbos, raíces, cortezas, hojas y hongos - un pequeño porcentaje de su dieta es de origen animal o derivada: insectos, miel, huevos, reptiles, peces, roedores, conejos, pichones, etc.

La edad reproductiva de los machos es entre los 4 y 5 años, mientras que en las hembras es entre los 3 y 4 años. Ellas presentan un celo anual que dura unas pocas semanas, pudiendo tener hasta 5 cópulas por día. Su período reproductivo es de 19 años. La gestación dura entre 160 a 250 días, comúnmente tienen mellizos. El peso de las crías oscila entre 235 y 380 grs. Las crías al nacer son totalmente dependientes de la madre por lo que el cuidado materno puede extenderse hasta por 2 años.

Solitarios – aunque hay reportes de 8 o 9 individuos comiendo en grupo. Los machos adultos tienen un territorio exclusivo de 65km2 mientras que las hembras adultas poseen un área de 15 a 20 Km2, que se superponen entre ellas parcialmente dentro del área de un macho residente. Marcan el territorio con señales odoríferas, indicando así su presencia o que buscan pareja, frotando el lomo contra los troncos o piedras grandes. También usan las zarpas para arañar y descortezar los troncos de los árboles. Muy buenos trepadores (suelen alimentarse o descansar en las "plataformas o nidos" que construyen en las ramas de los árboles).

¡¡¡ESPECIE EN PELIGRO!!!

Se ha incluido en el Apéndice 1 de CITES (Convención Internacional de Tráfico de Flora y Fauna Amenazadas) desde 1977, y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza lo ha clasificado como Vulnerable a Nivel Mundial desde 1994. A pesar de estar Protegido se encuentra amenazado debido a su cacería y a la destrucción de su hábitat por la tala de bosques nativos (desmonte). Los pobladores locales lo cazan para su subsistencia, por predación de ganado infrecuentemente, a cultivos de maíz y caña de azúcar ó por considerarlo peligroso para el ser humano asociado a razones culturales (uso de sus partes para medicina tradicional y creencias místico–religiosas). En el 2004 se consideraba que en toda Sudamérica quedaban unos 18.250 osos de anteojos en vida silvestre. La mayor parte de la población se encuentra en Perú, seguido por Colombia, Bolivia y Ecuador. Ha sido un animal "totémico" para muchas etnias originarias, y en esos casos, tales grupos evitaban su caza.

Licenciada Irene Maipah